El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (conocido por sus siglas INCAA) funciona como órgano público del ámbito del Ministerio de Cultura de la Nación Argentina, teniendo a su cargo el fomento y regulación de la actividad cinematográfica en todo el territorio de Argentina y en el exterior en cuanto se refiere a la cinematografía nacional, de acuerdo a las disposiciones de la Ley de Cine y otras normativas. Su presidente es Nicolás Batlle.
Entre sus acciones más destacadas se encuentra el apoyo a la realización cinematográfica mediante la entrega de subsidios y la organización de concursos de proyectos, como por ejemplo Historias Breves, Ópera Prima, Raymundo Gleyzer y Desarrollo de Guiones.
El primer Instituto del cine, antecesor del actual INCAA fue el Instituto Nacional de Cinematografía (INC), creado en 1947 por la Ley de Cine modificada posteriormente por la Ley 17.741. Entre los años 1967 y 1971, en los que estuvo bajo la órbita de la Secretaría de Difusión y Turismo, se denominó Dirección Nacional de Cinematografía.

Nacido en 1957 y regulado por la ley de fomento de la actividad cinematográfica nacional sancionada en 1968 y modificada en 1994, el INCAA tiene como tarea principal administrar el Fondo de Fomento Cinematográfico. “Este Fondo está compuesto por tres ingresos: el 10 por ciento de las entradas de cine que se comercializan en el país, el 25 por ciento de la recaudación que hace el ENACOM a partir de la radiodifusión y el 10 por ciento del impuesto histórico sobre el alquiler y/o venta de los videogramas, como el VHS y el DVD”, explica Nicolás Batlle, presidente del INCAA, a la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes. Y amplía: “De esa recaudación, la ley establece que el 50 por ciento es para la producción de películas y el otro 50 por ciento va dirigido al resto de las actividades que hace el INCAA, como la formación en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC) y la exhibición de producciones en distintos espacios y puntos del país”.

De las películas que contaron con el apoyo del INCAA, ocho fueron candidatas al Oscar: “La tregua”, “Camila”, “El hijo de la novia”, “Tango, no me dejes nunca”, “Relatos Salvajes”, “Argentina, 1985”, “La historia oficial” y “El secreto de sus ojos”, siendo estas dos últimas ganadoras del premio. También hubo premiaciones por parte de los Goya. Desde la creación de este galardón, el rubro Mejor Film Iberoamericano lleva a Argentina a lo más alto: de las 37 estatuillas otorgadas entre 1987 y 2023, 19 fueron para una película argentina.
Si consumo cine argentino. Opino que es una medida antinacionalista, principalmente busca invisibilizar o tapar sucesos históricos plasmados en las películas y contenidos de calidad de las mismas. Además de esto, sacar este instituto dejaría a muchos actores y actrices sin trabajo, sin darle importancia al papel fundamental que cumple el cine como tal, más siendo argentino.
Si, consumo cine nacional. Si bien me gustan las películas extranjeras, me siento más identificada con historias y personajes argentinos.Ademas, como estudiante de cine, me sirve analizar contenido creado en mi país.Opino que Milei simplemente se dedica a desinformar. El afirma que el INCAA genera un gasto al estado, con dinero de los impuestos. Pero esto es falso ya que el INCAA es autárquico. También expande nuestra cultura a otros países y genera fuentes de trabajo.
Si consumo. El cine argentino es una herramienta para construir cultura nacional, trabajo para los actores y reivindicar nuestra historia que tanto se ha intentado ocultar por la dictadura cívica militar. Eliminar el INCAA significaría no sólo dejar sin trabajo a miles de trabajadores y dejar de promover un cine que tenga que ver con nuestras realidades y no con las europeas o estadounidenses que tanto han colonizado nuestros televisores. Sino también dejar de enseñar a las nuevas generaciones y seguir recordando todo lo que ha pasado en la historia argentina, en películas como, "La Historia Oficial", "Tango Feroz", "La Noche De Los Lápices", "Argentina 1985" entre otras, se refleja lo ocurrido en aquellos años, y el cine nacional se convierte en una clase de historia para todos y todas. Volviendo inmortales e inolvidables los hechos ocurridos en la historia Argentina.